Mi tren

Soñaste alguna vez que me tenias
y por tus excesivas prisas,
no te subiste al tren.
Perdiste las pistas
que podían traerte a mi andén.
Pasaste de largo,
me dejaste perder.
Mi cercanías no puede estar parado,
en muchos lugares me debo detener.
Hubiera cambiado mi maquina,
por circular siempre a tu lado,
pero no te quisiste entretener.
Cada vez que tenemos un cruce,
detienes tu paso para ver
quien a subido a mis vagones,
quien comparte el viaje en mi tren.
Yo sólo pienso,
que en verdad, no me quisiste retener.
O la prisa te dejó colgado
esperando en cualquier andén,
a que vuelva a pasar por tu lado,
a que vuelva a detener mi tren.
Un cercanías y un mercancías
nunca se van a entender,
aunque nos crucemos de vías
no nos debemos detener.
Sigue adelante con tu guía,
en algunos momentos te seguiré.
Yo se, que a veces usas la mía,
con intención de alcanzar mis pies.
En nuestro próximo cruce,
a ver si te fijas y me ves.
diciembre 11, 2009

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