No es cierto…

No es cierto, osado caballero, que me aleje de su reclamo… Es tan sólo el temor, pues yo nunca he amado… Y es usted el que me enreda, el que penetra en lo mas hondo de mi ser… buscando, observando… ¿Acaso no ve, que a sus pies vivo rendida?… ¿que sin su aliento me siento perdida?…

Todas las mañanas despierto prendida… del aroma que su piel, al hacerme el amor, destila… ese perfume que vive ahora en mi alcoba,… ese aroma que me perfila… recordando sus cálidos dedos en mi cintura… y su aliento en mi nuca…
Acaso no ve que entre su alma y la mía… hay tendido un puente de vida…

octubre 5, 2010

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