No quiero decir… sí.

Empiezas a instalarte peligrosamente en mis pensamientos, que te mantienen siempre presente… Tu imagen me acompaña en cada paso, tus ojos me miran cada vez que cierro los míos, tus escasas caricias me recorren en sueños prohibidos… Las sonrisas, tus palabras, los momentos cómplices retenidos… Sentimientos locos que me hacen luchar contra mi misma, porque no me gusta sentirme acorralada, no quiero volver a caer en la trampa… Si digo que no me gustas, es porque me encantas… Si digo que no quiero verte, es porque deseo tenerte… Si digo no, es porque sí…

No quiero volver cada día a tus manos…, no quiero latir cada segundo en tus brazos…, no quiero sentirme viva en tus labios… No quiero dormir cada noche a tu lado…, no quiero decir… sí.

marzo 25, 2012

  • Estupendo escrito, María. Vuelves a ser tú, se te siente latir apasionada…cálida y dulce como un trópico. Bienvenida…

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