Núnca despiertes…

Nunca despiertes del pasado,
donde tu recuerdo aclama
perdurar para siempre.
Tu voz ahora acompaña
el reflejo puro de tu mirada
y tus manos mensajeras
de todas tus palabras.
Acuso la nostalgia,
de lo que era tu elegancia
y sin sentirte
sin tan siquiera predecirte
entras con tu fragancia
por mi ventana antes cerrada.
Ojeando, oteando….
intentado descubrir mis palabras.
Versos inacabados,
metáforas ahogadas,
letras que compongan
los sonetos de todas mis ganas.
Entras, paseas,
y al mismo tiempo te recreas,
te compartes, un café,
tus artes..
Pretendiendo que escriba
lo que late en mi desde antes.
Pero es tan agradable,
tu ir y venir constante,
que hasta en silencio
consigues sofocarme.
Provocas, derrotas
y alteras el verso contante
impulsando la pluma,
creando nuevos despertares.
En mi pasado no existías,
pero si ocupas mi presente
y cuando despierte,
de este sueño impertinente
me dirás que lo que siento
es lo que realmente vende.
Que deje de pensar
en quien no entiende
y que me limite a expresar
lo que mi alma en realidad siente.
diciembre 11, 2009

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