Tu nombre

Salto las esquinas
declaradas de tu nombre,
evitando silbidos de bombas
de una guerra impronunciable.
Hay una herida sangrante
que gotea de mi sombra,
proyectada sobre los tanques.
Armazones de hierro fundido
que asolan mi destino.
Clavo el tacón en el suelo
evitando pisar a un herido
del que gotean lágrimas
sobre este campo
ahora santo y perdido.
Evito las miradas
de aquellos que me persiguen,
agotadas las balas….
Tengo miedo
de que me fusilen…
Pero sigo caminando,
sigo sorteando las esquinas
y de repente una luz
que me ciega…
Ya no existe el sonido,
no siento mi cuerpo,
ya nada tiene sentido..
Ya no hay tanques en el camino..
Solo una voz
que me susurra al oído:
.-Vuelve,
porque morir no es tu destino.-
Abro los ojos
ensangrentados por la bomba que ha caído
y el dolor se hace palpitable,
.-Sé, que he caído herido…-
Un murmullo adormecido
crece dentro de mi oído,
recuperando uno
de mis cinco sentidos perdidos..
!Gritos, Auxilio!
Me rodea la muerte,
el miedo y el desperdicio..
¿Y si me quedo inerte,
hasta que den conmigo?
Algo húmedo roza mi mano,
alterando el tacto adormecido
y mis ojos ensangrentados
se reflejan en otros
mas ajados…
Una niña ennegrecida,
que con lágrimas me suplica..
.- Creo que ha perdido una pierna
y la otra la tiene herida..-
Un sollozo la mantiene prendida
.-No llores, niña querida..
Deja que pasen los hombres..
Yo te tendré cogida..-
La oscuridad lo envuelve todo,
sólo oigo como respira,
cada vez mas despacio,
la mano es ahora mas fría.
.-No te mueras, niña querida..-
Un tacón aplasta mi ánimo,
y un cañón me apunta lejano..
!Quiero aferrarme a la vida!
Otra vez el silencio,
esperándome en la esquina
y otra vez la luz,
que ahora me grita
!Ven,
y trae contigo a la niña!
diciembre 22, 2009

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